11/9/08

Las instituciones suicidas

Hace poco me topé con un libro que hacía referencia a las “instituciones suicidas” y me llamó mucho la atención. El concepto de instituciones suicidas lo introduce Ernesto Garzón Valdés en un libro con ese nombre, pese a que no he podido leerlo la idea es la siguiente.

Existen dos instituciones, el mercado y la democracia, que protegen el ejercicio de la libertad individual, pero por su propia naturaleza tienden a autodestruirse (por ejemplo la democracia con el ascenso de los nazis). El único criterio que tenemos para evitar llegar a esta situación es la ética. Por medio de una revisión moral nos aseguramos de que sigan cumpliendo su función.

Atendiendo a lo dicho, parece que se acerca el momento de que la democracia pase la ITV (con el mercado no me meto porque creo que el autor no debería haberlo metido dentro del saco de las instituciones protectoras de la libertad). Se me ocurre otra cosa, la democracia es un buen invento y aún así no deja de parecerme que resulta un “second best”, algo un tanto anticuado.

¿Cómo es que no hemos corregido sus fallos después de tanto tiempo?
¿Podríamos hallar un instrumento mejor para garantizar la libertad individual?, ¿y como instrumento político?

Estoy ansioso por leer vuestras respuestas.

2 comentarios:

Unknown dijo...

¿Es suicida construir un martillo? ¿Y un microondas?

La democracia ha demostrado ser el menos malo de entre los sistemas de gobierno factibles. Pero así como hay gente que utiliza el microondas para secar al gato (¡y luego se queja de los resultados!), la inmensa mayoría de la población usa la democracia sin leerse el libro de instrucciones. Mucha gente sigue el desarrollo político del los partidos durante los cuatro años de candidatura; pero muchísima más no se preocupa lo más mínimo. Tenemos el ejemplo en el día a día; la mayoría de mis compañeros no tenían ni idea de a quién votar a falta de 2 semanas para acudir a las urnas. Tomaron la decisión en unos días basándose, atravería a aventurar, en las campañas publicitarias del momento (probablemente basadas en echar basura en el modelo o la actuación del partido rival). Por supuesto, los partidos dejan una imagen residual durante el periodo de cuatro años, provocando simpatía o antipatía a cada votante. Pero en general el peso específico del mes previo a unas elecciones es mucho mayor.

Evidentemente, una cosa es el modelo de democracia (donde cada ciudadano hace una elección informada que represente sus preferencias) y otra la realidad que vemos a nuestro alrededor. Hoy por hoy, la falta de esfuerzo por parte de la población hace que las elecciones sean terreno abonado para la demagogia. Esto, unido a un sentimiento de fatalismo (qué va a cambiar un voto o votar a uno de los partidos políticos principales para no desperdiciar el voto en un partido que no va a ganar) es lo que acaba con la democracia. El mal uso. Seamos sinceros, invertimos más tiempo mirando las especificaciones de un ordenador que eligiendo candidatos representes. A mucha gente sorprende encontrar partidos políticos en la papeleta de los que ni siquiera había oído hablar.

Nos hemos sacudido las cadenas del gobierno autocrático con la esperanza de evitar dos grandes grietas: un mal líder y pocos incentivos. Se ha logrado tal hazaña reconociendo los derechos de decisión inherentes a cada persona. Nos queda por reconocer los deberes de cada persona. Cada derecho está ligado a un deber del que emana. Mis padres han cuidado de mí toda mi vida y eso les da derecho a esperar que yo me ocupe de su bienestar. Sin embargo pedimos a gritos el derecho a opinar en unas elecciones sin dedicar al proceso ni la mitad del tiempo que nos tomamos para elegir un nuevo móvil. En tal situación, la democracia ya no es un modelo de gobierno, sino un modelo de sociedad. Un termómetro que mide lo cerca que estamos de alcanzar al Übermensch de Nietzsche. Matar a un niño ha sido un concepto tabú en toda la historia de la humanidad. Matar a un hombre se hizo esperar un poco antes de alcanzar semejante rechazo. Esclavitud, castas sociales, machismo,... son etapas a superar en nuestro crecimiento social. La democracia precisa de un nuevo paso. Es necesario que comentarios como no sé, yo no estoy metido en política provoquen tanto rechazo como en la cocina debieras estar, mujer. Es necesario que se ejerza el derecho a voto sólo cuando la persona ha realizado un esfuerzo por informarse, pues ése es el deber que asumimos frente a nuestra sociedad y por el cual se nos permite tener voz. Hacemos lo posible por evitar que personas no preparadas se pongan al volante, ¿por qué permitimos que personas no preparadas decidan sobre el futuro de un país?

En mi opinión no existen instituciones suicidas. Existen sociedades demasiado inmaduras para ciertas instituciones. Como último ejemplo, pensad en lo que sucedería si se implantase en España es sistema educativo sueco (presuntamente el mejor del mundo) y los alumnos pudiesen decidir día a día si ir o no a clase. ¿Cuántos niños españoles habría jugando a fútbol en la calle? Seguramente llegaríamos al nivel de Brasil en balonpié, pero ¿a qué coste?

XIII dijo...

Gracias por comentar, las aportaciones son bienvenidas.

Un microondas no es suicida, pero con los años de uso (y sin necesidad de intervención de felinos) se va deteriorando. Ahí es donde, según el autor mencionado, entra la ética para repararlo. La dificultad estriba en que las concepciones sociales son las que conforman la ética de una sociedad y a su vez el sistema político (de derechos) que lo rige.

Aciertas al comentar que mucha gente dedica más tiempo a buscar móvil que a determinar su voto. Pero también hay mucha gente que realiza una elección "informada", es decir, atendiendo a los clásicos medios de comunicación (tele y radio). Ahí llegamos a una de las raícesd del problema, si los medios están sesgados y has perdido tu capacidad crítica, ¿está realmente informada tu decisión?

Por tanto el deber del que hablas no es sólo mostrar interés por la política, sino desarrollar un interés crítico sobre esta. Ya basta de pensar en partidos políticos cono equipos de futbol.

De todas formas la verdadera cuestión que quería plantear es: ¿podemos encontrar un modelo mejor? Para encontrar algo hay que empezar a buscarlo, yo ya estoy pensando en ello y agradecería cualquier colaboración